Los primeros resultados del referéndum sobre la reforma judicial en Italia apuntan a un revés para Meloni
El referéndum realizado en Italia, sobre una criticada reforma judicial impulsada por la primera ministra, Giorgia Meloni, mostraba este lunes una ventaja del "NO", de acuerdo con los primeros resultados parciales.
Con más de un cuarto de los centros de votación escrutados, el "NO" aparece con algo más del 54% de los votos.
Poco antes, una encuesta a la salida de las urnas otorgaba al "NO" entre el 49% y el 53% y al "SÍ" entre el 47% y el 51%, mientras que un segundo sondeo daba al "NO" una ventaja de 51,5% a 48,5%, aunque con un margen de error de +/-2,2%.
Un fracaso en este referéndum supondría un duro golpe para Meloni, que desde octubre de 2022 encabeza un gobierno de coalición de una estabilidad poco habitual.
Sin embargo, Meloni ha descartado categóricamente la idea de dimitir en caso de derrota.
La reforma propone una modificación de la Constitución para separar las carreras de jueces y fiscales y cambiar el funcionamiento del Consejo Superior de la Magistratura (CSM), el órgano que supervisa a todos los magistrados.
El gobierno de Meloni considera esta reforma un paso indispensable para garantizar la imparcialidad del sistema judicial.
En cambio, la oposición asegura que es una treta del gobierno para influir en los magistrados y critican que la reforma no toque los problemas de fondo, como los procesos demasiado largos o la superpoblación carcelaria.
La reforma dividiría el CSM en dos consejos distintos: uno para los jueces y otro para los fiscales, y se crearía un nuevo tribunal disciplinario compuesto por 15 miembros.
Tres de esos miembros serían nombrados por el presidente de la República, otros tres, elegidos por sorteo a partir de una lista establecida por el Parlamento y nueve, elegidos por sorteo entre jueces y fiscales.
La reforma también busca impedir que los jueces y fiscales puedan pasar de un cargo al otro, algo que solo hace una ínfima minoría.
Desde 2022, solo pueden cambiar de puesto una vez durante los diez primeros años de su carrera.
Numerosos magistrados consideran que este sistema es un cortafuegos contra las injerencias políticas pero los partidarios de la reforma afirman que, cuando jueces y fiscales mantienen relaciones demasiado estrechas, esto perjudica a los acusados.
C.López--ECdLR