Cannes despliega su alfombra roja para una edición llena de estrellas y algo de política
El Festival de Cannes empieza este martes una edición que promete mucho glamur, una carrera por la Palma de Oro con una buena dosis de cine español y quizás algo de política.
A pocas horas de la ceremonia de apertura, los equipos de la muestra instalaron la alfombra roja en la famosa escalinata del Palacio de Festivales de Cannes.
Por ella pasarán en estas dos próximas semanas una multitud de estrellas, como los españoles Javier Bardem y Penelópe Cruz, que compiten en películas por separado, u otra pareja de intérpretes en la vida real, Michael Fassbender y Alicia Vikander, que participan en la película surcoreana "Hope".
La actualidad geopolítica también acabará filtrándose en el festival, aunque a veces se critica que la muestra no se posicione lo suficiente ante los conflictos o las crisis.
Hace unos meses, la Berlinale se vio sumida precisamente en una fuerte polémica sobre su dimensión política y su supuesta indiferencia frente a la guerra de Gaza.
El jurado de esta edición, muy diverso y presidido por el cineasta surcoreano Park Chan wook, se vio confrontado este martes a las preguntas sobre el dilema entre cine y política, como sucedió en febrero en el certamen alemán.
"No creo que debamos separar el arte de la política, es un concepto extraño querer oponer las dos cosas", dijo Park Chan wook durante la rueda de prensa del jurado. "Simplemente porque una obra lleve un mensaje político no debería ser considerada una enemiga del arte", añadió.
Otro miembro del jurado, el guionista británico Paul Laverty, colaborador habitual del cineasta Ken Loach y conocido por su posiciones de izquierda, aprovechó esta conferencia de prensa para ser mucho más crítico.
"Vemos tanta violencia sistemática, el genocidio en Gaza y todos esos conflictos horribles", declaró, acusando a Hollywood de boicotear a Susan Sarandon, Javier Bardem o Mark Ruffalo por denunciar "el asesinato de mujeres y niños en Gaza". "Vergüenza para Hollywood", subrayó.
- "Dinamismo" -
En la carrera por la Palma de Oro para suceder a la ganadora del año pasado "Un simple accidente", del iraní Jafar Panahi, 22 películas compiten por el máximo galardón, de las que sólo cinco están dirigidas por mujeres.
Entre los aspirantes destacan directores asiduos a esta selecta lista, como el ruso Andrey Zvyagintsev ("Leviatán) o el iraní Asghar Farhadi ("Nader y Simin, una separación"), múltiples veces recompensados. Para dos de ellos, el japonés Hirokazu Kore eda ("Un asunto de familia") y el rumano Cristian Mungiu ("4 meses, 3 semanas, 2 días"), sería su segunda Palma de Oro.
Con "Amarga Navidad", el español Pedro Almodóvar aspira por séptima vez a coronarse en la Croisette. Aunque la muestra recompensó en varias ocasiones sus películas, con premios de interpretación o guión, la Palma de Oro se le resiste.
Otras dos cintas españolas son candidatas para el máximo premio: "El ser querido", de Rodrigo Sorogoyen, con Bardem dando vida a un famoso cineasta que le ofrece un papel a su hija actriz, y "La bola negra", de Javier Ambrossi y Javier Calvo, sobre tres hombres homosexuales en tres épocas diferentes y en cuyo elenco figuran Penélope Cruz y Glenn Close.
Esta elevada participación ibérica en liza es un hecho inédito para la industria cinematográfica española en la historia reciente del festival.
"España ha mostrado desde hace algunos años un nuevo dinamismo", indicó el lunes el delegado general del certamen, Thierry Frémaux. "Cada vez que voy allí, me sorprende la fortaleza de los gestores de los cines, de los espectadores y de los periodistas".
B.Morales--ECdLR