El Comercio De La República - Cannes sin filtro: los secretos detrás de la alfombra roja

Lima -
Cannes sin filtro: los secretos detrás de la alfombra roja
Cannes sin filtro: los secretos detrás de la alfombra roja / Foto: Blanca CRUZ - AFP

Cannes sin filtro: los secretos detrás de la alfombra roja

En Cannes, un look no nace en la alfombra roja. Se prepara meses antes, entre bocetos, pruebas y negociaciones con casas de moda. Lo que el público ve en unos segundos es el resultado de un engranaje preciso donde cada detalle importa.

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Vestidos, accesorios, peinados y maquillaje: nada queda al azar. Cada elemento se escoge con precisión milimétrica. Y al frente de este proceso están los estilistas, auténticos arquitectos de la imagen, responsables de dar coherencia y carácter a cada conjunto.

"A veces reflexionamos durante dos o tres meses y todo se juega en diez segundos en la alfombra roja", cuenta a AFP el francés Ilya Vanzato, artífice de algunos de los looks más comentados del mítico certamen.

El proceso creativo arranca con una reflexión entre el estilista y su cliente. "Ahí nos preguntamos: para este Cannes, ¿qué buscamos? ¿Algo sobrio y elegante? ¿O más bien un look 'wow', que genere 'buzz'?", añade.

Vanzato, formado en los talleres de alta costura de Dior y luego junto a Zac Posen en Nueva York, y detrás de los looks de supermodelos como Coco Rocha y Natasha Poly, insiste en que un atuendo memorable no es solo estética, es narrativa.

La alfombra roja de Cannes siempre ha sido un escenario para mensajes calculados, desde Madonna revelando el célebre corsé cónico de Jean Paul Gaultier a Cate Blanchett dejando asomar los colores de la bandera palestina con el forro de su vestido de Heider Ackermann.

"Hay muchas piezas muy bonitas, pero hay que encontrar uno que cuente una historia y que encaje con la imagen del famoso", abunda Alexandra Pavlova.

La estilista rusa, presente en Cannes desde hace seis años, resume el verdadero desafío: dar con una pieza que trascienda la belleza.

- Moda y estrategia -

Pero en Cannes, la moda también se negocia. Detrás de cada conjunto hay estrategias y alianzas que se tejen mucho antes de que una celebridad pise la alfombra roja.

"Un estilista no solo propone looks, construye puentes entre una artista y las casas de diseño, y poco a poco eleva su estatus dentro del mundo de la moda", explica la francesa Coline Bach, que ha vestido a nombres como Christina Aguilera, Angèle y DJ Snake.

Una aparición acertada puede abrir la puerta a campañas publicitarias y colaboraciones con grandes marcas.

"Hay una verdadera estrategia detrás de qué marca llevar y qué relación se quiere construir para el futuro", añade Ilya Vanzato.

Durante el festival, las firmas instalan showrooms privados en los grandes hoteles de lujo. Allí, entre joyas, percheros y equipos de relaciones públicas, se prueban piezas exclusivas que rara vez vuelven a verse fuera de esos salones.

La presión se ha intensificado con las redes sociales, que multiplican la visibilidad de cada aparición. Un look puede generar millones de visualizaciones y convertirse en tendencia global en cuestión de minutos.

"Cada pieza que se lleva en Cannes se vuelve hipermediatizada", asegura Pavlova.

- El día D: glamour y caos -

El día de la alfombra roja empieza horas antes, en una habitación de hotel convertida en centro de operaciones. "Tres horas antes ya estamos con el glam: peinado y maquillaje", explica Bach.

Pero incluso después de meses de preparación, todo puede cambiar en un instante.

En Cannes abundan las historias de vestidos retenidos en aduanas, zapatos imposibles o telas que reaccionan mal bajo la luz mediterránea.

Pavlova recuerda una ocasión en la que tuvo que intervenir a toda velocidad. Minutos antes de salir hacia la alfombra roja, en el hall del famoso hotel Martinez, el traje de uno de sus clientes sufrió un accidente: alguien pisó la tela y la rasgó.

"Hay que ser muy reactiva, por eso nunca voy sin mi kit de costura", cuenta la estilista.

Allí mismo, entre turistas, cámaras y el murmullo del vestíbulo, Pavlova cosió la pieza a mano mientras su cliente, ya peinado y maquillado, esperaba listo para las cámaras.

Cuando cruzó la Croisette, nadie imaginó que su look había sido salvado en el último minuto.

"La gente cree que venir a Cannes es disfrutar de la buena vida, tomar cócteles, pero en realidad nos pasamos el día apagando incendios", resume Bach.

E.Gutiérrez--ECdLR