Lamine ante Ronaldo: el mito y el prodigio se citan en el España-Portugal
El mito que apura su último baile ante el prodigio que acaba de subir al escenario: Cristiano Ronaldo y Lamine Yamal cruzan sus caminos en un Portugal-España con aires de final anticipada, en octavos del Mundial, el lunes (19h00 GMT) en Dallas.
Le sobran alicientes al derbi ibérico entre España, campeona de Europa, y Portugal, que le arrebató el trono en la Liga de Naciones hace un año en la tanda de penales (2-2, 5-3).
Los duelos entre estos vecinos se han multiplicado en los últimos años, una rivalidad creciente salpimentada en esta ocasión por la cruzada contra el tiempo de Cristiano Ronaldo y su anhelo de completar su mítica carrera con el título mundial a los 41 años.
Enfrente tendrá a la España de Lamine. Cuando el nuevo genio del fútbol mundial nacía el 13 de julio de 2007, Ronaldo venía de ganar su primera Premier League con el Manchester United en su cuarta temporada en Old Trafford.
- Identidad o talento al por mayor -
A una semana de cumplir 19 años el extremo del Barcelona alcanza la velocidad de crucero según avanza el Mundial. Dejó atrás su lesión muscular para sumar minutos paulatinamente; 19', 45', 76' y 85' del primero al cuarto partido, en el que ya jugó totalmente liberado.
Su puesta a punto no le ha impedido ser el jugador con más regates (30) del torneo, según la empresa estadística Opta, aunque en un Mundial marcado por el peso de las estrellas, ante Austria (3-0) se quedó con mal sabor de boca.
"Me faltó un golito o una asistencia", señaló con gesto serio tras haber desaprovechado un buen puñado de ocasiones.
Por el momento el extremo suma un tanto, ante Arabia Saudita (4-0), lejos de los demoledores registros de Lionel Messi y Kylian Mbappé, siete dianas cada uno para liderar la tabla de artilleros, aunque el francés ha disputado un partido más luego de superar octavos.
Ronaldo suma tres, pero no le sirven como paraguas ante las críticas por su escasa participación en el juego colectivo.
De hecho Portugal y su legión de figuras de las grandes escuderías europeas avanza pero no convence, una falta de identidad futbolística que se repite en cada torneo.
En dieciseisavos eliminó a Croacia (2-1) salvada por un chip en el balón: el empate croata de Josko Gvardiol fue anulado porque detectó un roce del pelo Igor Matanovic que dejó en fuera de juego a Mario Pasalic.
Los portugueses habían remontado el gol inicial croata gracias a Ronaldo (penal, 68') y Gonçalo Ramos (90+4').
El equipo luso, dirigido por el español Roberto Martínez, no consigue que el magnífico trío del PSG bicampeón de Europa (Vitinha, Joao Neves y Nuno Mendes) marque el ritmo. Su fútbol a menudo queda diluido.
Mucho más plácido ha sido el camino de España, que por fin alcanzó la brillantez aplastando a Austria, que se fue del Mundial sin tirar entre los tres palos el martes en Los Ángeles.
- "Funciona como un reloj" -
De hecho la Roja ha destacado en el torneo por su entramado defensivo, concediendo solo 18 tiros, cuatro entre los palos y sin haber encajado ningún gol.
Al peso creciente de Lamine se le une el vuelo silencioso de su delantero centro Mikel Oyarzabal, autor de dos dobletes, y la capacidad de Dani Olmo para pensar y ejecutar en un instante.
Por detrás, Rodri y Pedri aceleran y desaceleran las posesiones, el santo y seña del equipo dirigido por Luis de la Fuente.
"Funciona como un reloj. Me atrevo a decir que no solamente estuvimos ante el campeón europeo sino quizás contra el próximo campeón del mundo", señaló el seleccionador austriaco Ralf Rangnick, rendido al juego de autor español, una rareza en el fútbol de selecciones.
El heredero del tiqui-taca vitaminado por el infinito talento de Lamine ante una legión de figuras alrededor del icono Ronaldo: Dallas dictará sentencia.
D.Muñoz--ECdLR