El Comercio De La República - Los parisinos adinerados encuentran su Costa Azul junto al Sena para escapar del calor

Lima -
Los parisinos adinerados encuentran su Costa Azul junto al Sena para escapar del calor
Los parisinos adinerados encuentran su Costa Azul junto al Sena para escapar del calor / Foto: Simon WOHLFAHRT - AFP/Archivos

Los parisinos adinerados encuentran su Costa Azul junto al Sena para escapar del calor

En plena ola de calor, los parisinos más acomodados encuentran refugio junto al Sena, en clubes que reproducen el ambiente de las exclusivas playas privadas de la Costa Azul con piscina, tumbonas y música house de fondo.

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Con una copa de vino rosado o una cerveza en la mano, personas en bañador toman el sol junto a la piscina de Foil in Paris, una barcaza convertida en club de ocio que abrió sus puertas en 2025.

"Es un poco como el Bistro Plage de Marsella o el Moorea de Saint-Tropez", comenta Stéphane, un ejecutivo en marketing de 38 años, mientras descansa junto a una amiga bajo una sombrilla.

Acceder a este oasis urbano tiene un precio: 50 euros (58 dólares) por tres horas. Además, el establecimiento limita el acceso a unas treinta personas para garantizar que cada visitante disponga de su propia tumbona.

"Sería fantástico que hubiera más piscinas como esta junto al Sena. Es realmente agradable", opina Sissi, que está acompañada de su pareja Jean-François, empleado de una gran entidad bancaria.

Francia atraviesa uno de los veranos más calurosos de los últimos años y encadena ya varias olas de calor.

Con temperaturas extremas en buena parte del país, los espacios junto al agua se han convertido en un refugio cada vez más codiciado para quienes buscan escapar del sofocante calor urbano.

- Piscina "sin niños" -

Con motivo de los Juegos Olímpicos, París levantó en 2024 la prohibición de bañarse en el Sena, vigente durante más de un siglo. Y este año las autoridades habilitaron tres zonas gratuitas de baño en el río y otra en el canal Saint-Martin.

Pero los clientes de estos clubes buscan algo diferente.

"No tenemos el mismo público que quienes vienen a nadar al Sena", reconoce Corentin Gireau, responsable de comunicación de Annette K., un club inaugurado en 2022 que cuenta con una piscina de 50 metros instalada sobre una embarcación.

Anthony, un empresario de 41 años, paga una membresía mensual de 200 euros (230 dólares) para acceder al solárium y a una piscina "sin niños", a diferencia de las instalaciones municipales.

Concebido inicialmente como un club deportivo de alta gama, Annette K. ha visto "crecer notablemente su actividad durante los meses de verano. "Es una tendencia que se confirma desde hace unos dos años", señala Gireau.

- "Ambiente mediterráneo" -

"Es agradable poder tomar el sol, descansar junto a la piscina, beber un cóctel y comer en el mismo lugar", explica Tatiana, que lleva un bañador con estampado de leopardo.

Habitual de los hoteles "all inclusive" en destinos como Túnez o España, esta madre de familia asegura que acude a estos clubes después de hacer ejercicio "al menos tres veces por semana, y a veces todos los días cuando hace mucho calor".

La moda de recrear el ambiente de playa también ha llegado al otro extremo de París.

En pleno bosque de Vincennes, La Beach instala cada verano desde 2021 un espacio de 1.000 m² de arena, tumbonas y mobiliario blanco.

"La gente entra en un universo que les encanta, que refleja el ambiente mediterráneo", explica su responsable, Michaël Fox.

El acceso es gratuito con una consumición, y la mayoría de los visitantes son jóvenes adultos.

"Tenemos clientes que recorren entre media hora y cuarenta y cinco minutos en auto o en metro para venir hasta aquí", afirma Fox.

S.Sánchez--ECdLR