La Venezuela pos-Maduro cede a la presión de Trump por el petróleo
Unos pocos barcos cisterna navegan la bahía del Lago de Maracaibo, cuna de la industria petrolera de Venezuela. Cargarán crudo en medio de la incertidumbre ante una renovada relación con Estados Unidos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro.
Después del bombardeo que llevó a la captura del gobernante socialista, la atención se volcó rápidamente al crudo de este país con las mayores reservas del mundo.
Washington dijo el miércoles que controlará la comercialización de petróleo de Venezuela "indefinidamente", mientras la estatal PDVSA anunció una negociación para "la venta de volúmenes de petróleo" con ese país.
Estados Unidos pasó de ser el principal comprador de petróleo de Venezuela a imponer un embargo en 2019.
Las relaciones se rompieron y con el regreso de Donald Trump al poder Washington aumentó su presión poco a poco hasta el punto culminante del 3 de enero, cuando capturó a Maduro durante un bombardeo a Caracas.
Ahora, los anuncios comerciales chocan con las noticias de nuevas incautaciones a buques sancionados. Fuerzas militares estadounidenses tomaron uno en el Caribe y otro en el Atlántico Norte, que ya estaba en la mira de las autoridades desde las primeras dos confiscaciones en diciembre.
- "Flota fantasma" -
Venezuela apeló a una flota de barcos fantasmas para comerciar su crudo tras el embargo al petróleo venezolano aplicado por Trump en 2019. China, Rusia e Irán están entre sus principales mercados.
El gigantesco despliegue de Washington en el Caribe obligó a muchas navieras a restringir sus operaciones.
El miércoles, el petrolero Nord Star, cuyo propietario y operador tiene sanciones estadounidenses, estaba fondeado en la bahía del Lago de Maracaibo, constató la AFP. Según la aplicación Marine Traffic "está fuera de rango", lo que impide conocer su ubicación en tiempo real.
"La flota fantasma sigue trabajando, con riesgo, pero salen", comentaron fuentes consultadas por AFP en Maracaibo.
- "Full de petróleo" -
Las rotaciones de petroleros continúan por la bahía, pero en menor número. En consecuencia, la capacidad de almacenamiento merma y arriesga cortes en la producción, que hoy se ubica en un millón de barriles diarios (bd).
"Tenemos los tanques full de petróleo y eso es peligroso, no se puede tener tanques con riesgo de derramarse", señaló otra fuente en Maracaibo, capital del estado Zulia (oeste).
"Están mandando a bajar la producción a las empresas mixtas a la espera de barcos que se lleven el petróleo", añadió por su parte un operador, en referencia a una figura de sociedad creada en tiempos del fallecido Hugo Chávez en la que Pdvsa trabaja siempre como socio mayoritario con las extranjeras.
El presidente Trump informó que recibiría entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano.
Su secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que el objetivo es "garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de una manera justa".
"¡Váyanse al carajo yanquis de mierda!", se repite en las manifestaciones que a diario organiza el chavismo, lejos de las mesas de negociación.
"En este momento parece que lo único que les interesa es el petróleo", explicó a la AFP David Smilde, especialista en la crisis venezolana en la universidad de Tulane, en Estados Unidos. "Hasta ahora no han comentado ningún asunto democrático".
Una fuente de la industria dijo a la AFP que se prevé el levantamiento de algunas sanciones impuestas durante el primer gobierno Trump.
- Inversiones -
Venezuela aspira volver a producir más de 3 millones de barriles diarios como en los tiempos previos a la crisis, en la que la producción llegó a mínimos de 350.000 bd en 2020.
El gobierno culpa a las sanciones, pero expertos y los propios trabajadores consultados coinciden en que la debacle es también consecuencia de años de desinversiones y corrupción.
"En la última década no se han explorado nuevas reservas", dijo un empleado bajo reserva. "Estamos con la producción que nos dan los yacimientos ya explorados".
Un asesor petrolero, que pidió anonimato, citó estimaciones de unos 150.000 millones de dólares para regresar a los niveles de alta producción. "Así de grande es la tragedia", señaló.
E.Gutiérrez--ECdLR