Apagones, inflación y transporte limitado: la vida incierta de los cubanos sin combustible
Apagones prolongados, transporte limitado, empleos amenazados y precios en alza: la crisis energética golpea la vida cotidiana de los cubanos y alimenta la incertidumbre sobre lo que depara el futuro.
El estado de las reservas de combustible del país sigue siendo la gran incógnita. Por el momento, las medidas de emergencia anunciadas por el gobierno estarán vigentes hasta los primeros días de marzo.
- Transporte limitado -
En la isla de 9,6 millones de habitantes, el gobierno suspendió la venta de diésel y restringió drásticamente la de gasolina como parte de las medidas de emergencia frente a la crisis actual.
Los propietarios de vehículos ahora tienen acceso a 20 litros de gasolina a través de una aplicación móvil que organiza la distribución que puede tardar meses.
Mientras el transporte público se ha reducido sustancialmente, se ha duplicado el precio del pasaje de los pocos taxis privados que aún circulan por las calles de La Habana y el de los triciclos eléctricos que sirven de transporte colectivo.
"Los tiempos están complicados", explica a la AFP Yixander Díaz, un albañil de 27 años que vive en un municipio periférico de La Habana y se desplaza cada día en bicicleta hasta el centro de la ciudad para trabajar, con herramientas y materiales en su bicicleta.
Hasta hace poco, este padre de dos niños trabajaba como taxista, pero ante la escasez de petróleo debió "parquear la moto, parquear el carro" y regresar a su antiguo oficio de albañil para "seguir sobreviviendo".
- Empleos amenazados -
Como parte de las medidas, que también incluyen una semana laboral de cuatro días, el gobierno informó que mantendrá durante un mes el 100% del salario para los empleados públicos.
Asimismo, la desaceleración de la actividad económica ya afecta a las empresas privadas, a los trabajadores autónomos y los informales.
Alexander Callejas, de 49 años, trabaja por su cuenta como parqueador en un restaurante privado de La Habana Vieja, donde la cifra de clientes que llegan en sus coches se ha reducido. "En cualquier momento me quedo sin trabajo y no sé cómo voy a alimentar a mi familia", asegura.
Según una investigación de la consultora privada Auge, el 96,4% de las pequeñas y medianas empresas privadas del país (unas 8.904) enfrentan un impacto que va de "severo a catastrófico" ante la escasez de combustible.
- Apagones -
La producción local de crudo, de unos 40.000 barriles diarios, apenas permite alimentar las ocho centrales termoeléctricas del país. La falta de diésel paraliza una batería de generadores eléctricos que completan la producción.
Entre el 1 de enero y el 15 de febrero, la disponibilidad de electricidad disminuyó un 20% respecto a 2025, año en el que Cuba solo satisfizo la mitad de sus necesidades de electricidad, según cifras oficiales recopiladas y analizadas por la AFP.
Sin embargo, esta baja se ve mitigada por un aumento significativo de la producción de energía solar desde principios de 2026, en comparación con 2025 (+42,3%), de acuerdo con la misma fuente.
"Aquí quitan la luz todos los días", declara a la AFP Eduardo, que prefiere no dar su apellido. Resignado, este hombre espera en el umbral de su casa en La Habana que llegue la electricidad para "ver si" puede "cocinar".
- Precios disparados -
El aumento del precio de los combustibles y la escasez de transporte han impulsado el encarecimiento de productos como el aceite comestible y diversos bienes agrícolas en el comercio privado.
Cuba importa el 80% de los alimentos que consume.
Luis Amauri Morales, vendedor ambulante de frutas y verduras, reconoce que los productos agrícolas son cada día más caros. "Puede llegar la escasez", si persisten la crisis del combustible y el aumento de su precio, vaticina este hombre de 52 años. Un litro de petróleo se cotiza ya a cinco dólares en el mercado negro.
Yordan González, de 20 años, empleado de un pequeño comercio de Centro Habana que vende frutas y verduras importadas, ya siente el impacto de la escasez.
"Empezamos a trabajar a las nueve de la mañana y a las doce del día tenemos que cerrar ya porque no hay mercancía" y "no hay petróleo" para traer más, refiere.
En el puerto comercial de El Mariel, el mayor de la zona occidental de Cuba, los contenedores se acumulan por falta de diésel para distribuir las mercancías, según una fuente del sector.
C.Herrera--ECdLR