La prolongada ofensiva de Irán pone a prueba los sistemas de defensa israelíes
Un mes después del inicio de la guerra, Irán sigue lanzando misiles contra Israel. Aunque los sistemas de defensa israelíes interceptan la gran mayoría, empiezan a surgir dudas sobre si podrán mantener este nivel de protección en un conflicto prolongado.
Aunque la gran mayoría son interceptados por los sistemas de defensa israelíes, empiezan a surgir dudas sobre si Israel podrá mantener este nivel de defensa durante un conflicto prolongado.
El ejército israelí negó recientemente que sus reservas de interceptores de misiles estén disminuyendo, pese al ritmo constante de ataques de misiles iraníes o de cohetes del Hezbolá libanés.
Pero según varios analistas, la guerra --que cumplió este fin de semana un mes-- está agotando las reservas de municiones de Israel, especialmente los interceptores de largo alcance necesarios para contrarrestar los misiles iraníes.
El sistema de defensa antiaérea israelí es altamente sofisticado y funciona por capas, lo que le permite responder a amenazas a diferentes alturas.
Dentro de este sistema, los misiles Arrow 2 y Arrow 3 pueden interceptar proyectiles fuera de la atmósfera terrestre.
La defensa israelí cuenta también con sistemas estadounidenses THAAD.
"No existe un lugar en Israel que no esté protegido por la defensa antiaérea multicapa", afirma el general de brigada Pini Yungman, presidente del TSG group, una empresa israelí especializada en sistemas de seguridad.
Pero, según Yungman, ningún sistema de defensa es perfecto. "Nunca se alcanza el 100% de eficacia". Aún así, señala a la AFP que la tasa de interceptación israelí - 92% - es ya "excepcional".
Según el ejército israelí, Irán ha lanzado más de 400 misiles balísticos desde el inicio de la guerra, desencadenada tras bombardeos israelíes y estadounidenses contra la república islámica el 28 de febrero.
Aunque Israel ofrece pocos detalles sobre sus sistemas de defensa, el portavoz militar Nadav Shoshani afirmó recientemente que la tasa de interceptación "superó las expectativas".
La mayoría de daños registrados provienen de los restos de misiles interceptados que caen al suelo. Sin embargo, entre los 19 civiles israelíes fallecidos desde el inicio de la guerra, más de la mitad murieron a causa de misiles iraníes que lograron atravesar el sistema.
- ¿Escasez de municiones? -
Unas dos semanas después del inicio de la guerra, el medio estadounidense Semafor afirmó que Israel estaba "cerca de quedarse sin interceptores de misiles balísticos".
Una fuente militar israelí negó esta información, asegurando que "por ahora" no había escasez y que el país estaba preparado para un conflicto prolongado.
Según un análisis reciente del centro británico RUSI, Estados Unidos, Israel y sus aliados consumieron enormes cantidades de municiones, tanto ofensivas como defensivas, durante los primeros dieciséis días de la guerra: 11.294 unidades, por un valor total de 26.000 millones de dólares.
El informe señala que, tras esas dos primeras semanas, los interceptores de largo alcance y las municiones de alta precisión estaban "casi agotados".
"Esto significa que si el conflicto continúa, los aviones [israelíes y estadounidenses] se verían obligados a penetrar más profundamente en el espacio aéreo iraní para llevar a cabo sus operaciones", indica a la AFP el teniente coronel estadounidense Jahara Matisek, coautor del informe.
"Y, en el plano defensivo, Israel tendría que absorber un mayor número de misiles y drones lanzados por Irán", añade.
Además, los plazos y los costes de producción son muy elevados, especialmente en el caso de interceptores como los Arrow israelíes.
El informe de RUSI estima que Israel ya ha utilizado más del 81% de sus misiles interceptores Arrow desde el inicio de la guerra.
Según el documento, podrían quedar totalmente agotados antes de que termine marzo si el ritmo actual se mantiene.
J.Vargas--ECdLR