Pese a sus diferencias, Lula y Trump salen satisfechos de su encuentro en Washington
Pese a sus diferencias ideológicas, Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva salieron satisfechos de su reunión este jueves en la Casa Blanca, mientras el presidente izquierdista de Brasil descartó que el republicano vaya a ejercer "influencia" en las elecciones de octubre.
En plena campaña de reelección, Lula buscó con su visita despejar nubarrones con Estados Unidos.
"Yo salgo muy, muy satisfecho de la reunión. Fue una reunión importante para Brasil y para Estados Unidos. Siempre creo que una fotografía vale mucho, y ¿vieron que el presidente Trump riendo es mejor que de cara seria?", celebró el mandatario en una conferencia de prensa posterior en la embajada de Brasil en Washington.
Lula hacía alusión a varias fotos publicadas en su cuenta de Instagram en la que ambos aparecen sonrientes.
"Él aprendió que reír es muy bueno", dijo a periodistas, al comentar que bromeó con Trump.
El mandatario estadounidense también reservó palabras de elogio al "muy dinámico" presidente brasileño en un mensaje en la red social Truth Social.
"Hablamos de muchos temas, entre ellos el comercio y, concretamente, los aranceles. La reunión transcurrió muy bien", escribió el republicano.
La visita de Lula a la Casa Blanca, que incluyó un almuerzo, se extendió por más de dos horas.
Los mandatarios han tenido una relación de altibajos. Pero más allá de las diferencias ideológicas, ambos países tienen importantes intereses comerciales en juego.
Brasil mantuvo el pulso arancelario de Trump el año pasado, hasta que Washington levantó parte de esas tasas aduaneras al gigante sudamericano, por la presión inflacionaria en rubros como el café o la carne de res.
Washington ha manifestado su interés en los yacimientos brasileños de tierras raras, los segundos mayores del mundo después de los chinos.
Lula defiende que Brasil controle todo el proceso pero dijo que transmitió a Trump que el país ya tiene "un marco legal" para que Estados Unidos invierta en estos estratégicos elementos, después de que la Cámara baja aprobara el miércoles un proyecto de ley que regula la materia.
- "Ninguna influencia" -
Lula, de 80 años, y Trump, de 79, hicieron un primer contacto al cruzarse en la asamblea general de la ONU en septiembre pasado y acordaron reunirse cara a cara y despejar malentendidos, después de que Trump acusara a Brasil de hacer "una caza de brujas" contra el expresidente Jair Bolsonaro.
Trump es un viejo aliado del exmandatario ultraderechista, condenado y encarcelado en Brasil por intento de golpe de Estado.
Después de una reunión en Malasia en octubre y varias conversaciones telefónicas, la cita en la Casa Blanca fue aplazada y negociada diplomáticamente, y en medio se cruzaron hechos como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la guerra contra Irán.
Lula ha sido una voz muy crítica de la política exterior de Trump, pero este jueves aseguró que no iba a "pelear" con su homólogo pese a sus divergencias sobre la guerra en Irán.
El brasileño enfrenta un año electoral complicado, ante una oposición conservadora que le ha infligido algunas derrotas en el Congreso y con encuestas que le dan un empate con el hijo mayor del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro, su principal rival en octubre.
Otro de los hijos, Eduardo Bolsonaro, se instaló en Estados Unidos para hacer cabildeo en favor de su padre el año pasado, y sostiene contactos regulares con la administración Trump.
Pero Lula descartó este jueves que Trump vaya a interferir en las elecciones brasileñas de octubre.
"No creo que ejerza ninguna influencia en las elecciones brasileñas, sobre todo porque es el pueblo brasileño el que vota. Y creo que se comportará como un presidente de Estados Unidos, dejando que el pueblo brasileño decida su destino", afirmó.
- Lucha contra el crimen -
Estados Unidos y Brasil firmaron en abril un acuerdo para luchar contra el tráfico de armas y drogas. Ahora comparten datos, como revisiones con rayos X a contenedores que viajan de Estados Unidos a Brasil.
Trump ha hecho del combate contra lo que llama "narcoterrorismo" una prioridad de su segundo mandato, y designó a grandes cárteles como organizaciones terroristas extranjeras.
Lula dijo que propuso a Trump "establecer un grupo de trabajo con todos los países de América Latina" para enfrentar esa amenaza.
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S.Soto--ECdLR