Trump se jacta de "acuerdos comerciales fantásticos" con Xi sin revelar detalles
El presidente estadounidense Donald Trump afirma haber alcanzado "acuerdos comerciales fantásticos" y resuelto "muchos problemas" en su cumbre con su homólogo chino Xi Jinping, pero horas después de que concluyera este viernes se desconocen los pormenores.
Trump viajó a Pekín con el objetivo de cerrar acuerdos en sectores como la agricultura, la aviación y la inteligencia artificial, además de paliar las diferencias en áreas geoestratégicas conflictivas.
El presidente republicano afirmó que Xi ha accedido a ayudar a abrir el estrecho de Ormuz y a comprar aviones Boeing y más petróleo y soja estadounidenses.
Pero no ha habido anuncios oficiales.
Preguntado sobre el tema, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino no confirmó ni desmintió las declaraciones de Trump.
Esta cautela refleja el tono de la cumbre.
Trump describió a Xi como un "gran líder" y "amigo" pero Pekín fue más moderado.
El viernes, el inquilino de la Casa Blanca afirmó que de la visita han surgido "muchas cosas buenas".
"Cerramos unos acuerdos comerciales fantásticos, excelentes para ambos países", celebró Trump, mientras Xi lo acompañaba por los jardines de Zhongnanhai, el complejo central del gobierno chino junto a la Ciudad Prohibida en Pekín.
"Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otras personas no habrían podido resolver", añadió el republicano.
Por su parte, Xi aseguró que fue una "visita histórica" y que, a día de hoy, ambas partes establecieron "una nueva relación bilateral, que es una relación de estabilidad estratégica constructiva".
En las calles de la capital, la gente también opta por la prudencia.
"Esta reunión podría considerarse un éxito, aunque, para ser sinceros, ninguno de nosotros tenía grandes expectativas", declaró a la AFP Zhang Yong, un informático de 46 años.
- "Ayuda" en Ormuz -
En una entrevista con Fox News tras concluir el primer día de la cumbre, Trump dijo que Xi aceptó varios puntos de la lista de objetivos de Estados Unidos.
Sobre la guerra en Irán, el presidente estadounidense dijo que Xi le había asegurado que China no se dispone a ayudar militarmente a Teherán, que mantiene prácticamente bloqueado el estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito mundial de hidrocarburos.
"Dijo que no suministraría material militar", declaró Trump.
"Le gustaría que se abriera el estrecho de Ormuz, y dijo: 'Si puedo ser de alguna ayuda, estaré encantado de ayudar'", añadió.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino publicó un comunicado en el que pide "un alto el fuego integral y duradero" en Oriente Medio y que se reabran las rutas marítimas "lo antes posible".
Más tarde, en una rueda de prensa, un portavoz de este ministerio no contestó a la pregunta de si China colaboraría en este tema.
En la entrevista con Fox, Trump afirmó que Xi se ha comprometido a comprar "200 grandes" aviones Boeing.
De camino a Estados Unidos en el Air Force One, agregó que el acuerdo incluía "una promesa de 750 aviones, lo que supondrá, con diferencia, el mayor pedido de la historia, si hacen un buen trabajo con los 200".
Además, según Trump, Pekín "quiere comprar" petróleo estadounidense y ha expresado interés en la soja.
China, principal cliente extranjero del petróleo iraní, compró pequeñas cantidades de petróleo estadounidense antes de que Trump impusiera aranceles el año pasado.
Sin embargo, Pekín ha reducido drásticamente las compras de soja estadounidense y recurre a la brasileña.
La cancillería también se abstuvo de confirmar o desmentir otros detalles.
No se hicieron anuncios sobre los chips de Nvidia para inteligencia artificial, a pesar de que el director ejecutivo Jensen Huang formaba parte de los empresarios de la delegación comercial de Trump.
Las empresas tecnológicas chinas tienen prohibido adquirir los chips más punteros de Nvidia, en virtud de las normas de exportación estadounidenses, destinadas, según Washington, a proteger la seguridad nacional.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró a la CNBC que se ha debatido la posibilidad de establecer "barreras de seguridad" para el uso de la IA, y añadió que las "dos superpotencias mundiales en materia de IA van a empezar a dialogar".
- Política sobre Taiwán "no ha cambiado" -
Los cordiales apretones de manos y la pompa del jueves se vieron eclipsados por una contundente advertencia de Xi sobre un punto de tensión geopolítica mucho más antiguo: Taiwán, una isla de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.
Según los medios estatales chinos, el dirigente asiático le dijo a Trump que un mal manejo de ese asunto podría empujar a sus dos países a un "conflicto".
El viernes, a bordo del Air Force One, Trump declaró a los periodistas que él y Xi hablaron "mucho sobre Taiwán".
"Él no quiere que se produzca una lucha por la independencia", afirmó. "No hice ningún comentario al respecto, me limité a escucharle", añadió.
El jueves, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que "la política estadounidense sobre el tema de Taiwán no ha cambiado".
Xi y Trump almorzaron juntos el viernes antes de que este último partiera hacia el aeropuerto.
Cuando se disponía a subir al Air Force One levantó el puño en el aire dos veces.
"En cuanto al fondo, no creo que haya habido grandes sorpresas", opina no obstante Yue Su, analista de The Economist Intelligence Unit.
La nueva descripción de las relaciones bilaterales esbozada por Xi "debería considerarse una señal positiva" pero "es probable que se trate de una estabilidad frágil que no elimina las fricciones subyacentes", agregó.
G.Galindo--ECdLR