Proyectos de minería submarina respaldados por Trump son "ilegales", advierte regulador internacional
Las mineras se enfrentan a una avalancha de litigios si prosiguen con sus planes "ilegales" de extraer recursos del fondo oceánico respaldados por el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este viernes a la AFP la directora de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (AIFM).
Este organismo respaldado por la ONU tiene la tarea de establecer regulaciones para la extracción minera submarina en aguas internacionales y actualmente está redactando un conjunto de normas fundacionales para esa polémica industria.
Frustradas tras años de espera por ese marco legal, una serie de empresas anunció que eludirá a la Autoridad y, en su lugar, comenzará a extraer minerales amparándose en una legislación estadounidense cuyo impacto no ha sido medido.
La secretaria general de la AIFM, la oceanógrafa brasileña Leticia Carvalho, consideró en una entrevista con la AFP que "se trata de una actividad ilegal".
"Ninguna entidad por sí sola, ningún país por sí solo, ningún inversor por sí solo tiene el derecho de beneficiarse o explotar recursos en áreas fuera de su jurisdicción", advirtió.
"Preveo que se producirá una gran cantidad de litigios si esto ocurre. Esta acción unilateral activará muchos, muchos sistemas jurídicos", dijo.
Las mineras esperan ganar miles de millones al raspar el fondo del océano en busca de nódulos polimetálicos cargados de manganeso, cobalto y níquel.
El aumento de la demanda de esos minerales críticos ha sido impulsado por el auge de los vehículos eléctricos, las baterías recargables y las aleaciones duraderas que se utilizan en una infinidad de industrias, desde la construcción hasta la medicina.
Los críticos temen que la minería en aguas profundas asfixie la vida marina con residuos y que el ruido de la maquinaria pesada perturbe las migraciones oceánicas.
Decenas de naciones, entre ellas Reino Unido, Francia y Alemania, han pedido que se prohíba esa actividad extractiva de forma permanente o se suspenda temporalmente hasta que se puedan abordar estos temores medioambientales.
Aunque la exploración para la minería en aguas profundas está muy avanzada, ninguna empresa o nación ha iniciado la producción a escala comercial.
Se han visto obligadas a esperar mientras los 172 miembros de la AIFM elaboran su "código minero" detallado que abarca desde la operación segura de los buques hasta los métodos para medir el daño ambiental.
- "Perder la carrera" -
Trump trastocó este proceso en 2025, al ordenar a sus funcionarios que aceleraran los permisos para autorizar la minería submarina en aguas internacionales.
La decisión del magnate se basó en una ley estadounidense de 1980, descrita por críticos como opaca y poco probada, que establece que los ciudadanos pueden realizar actividades mineras en el océano siempre que se encuentren fuera del territorio marítimo de Estados Unidos.
La empresa canadiense The Metals Company, líder en el sector, fue una de las primeras en anunciar que solicitará la aprobación de Washington para la minería en aguas profundas.
Carvalho, una reconocida científica brasileña elegida para dirigir la AIFM en 2024, dijo que la perspectiva de los enfrentamientos legales es uno de los temas que más le preocupan.
"Esta es una de las cosas más importantes que me quita el sueño, si puedo ser muy sincera", dijo.
"Si lo hacen antes de que se establezca el código de minería y el marco legal, será ilegal", sostuvo.
Carvalho habló con la AFP desde Fiyi, donde se reunió con líderes de las islas del Pacífico en un intento por alcanzar un consenso en torno al código de minería de la Autoridad.
Existe el temor de que, si el organismo internacional no logra adoptar un conjunto integral de normas mineras en aguas profundas, otras naciones simplemente aprueben sus propias regulaciones, menos estrictas.
Carvalho dijo que espera contar con al menos un código minero básico para finales de este año, y advirtió que la AIFM "podría perder la carrera" si los miembros no actúan con urgencia.
"Espero que este año sea un año de resolución y decisión. Y si no es este año, que sea el próximo", consideró.
S.Salazar--ECdLR