El secretario de Energía de EEUU sostiene reunión con la presidenta encargada de Venezuela
El secretario estadounidense de Energía sostiene una reunión el miércoles con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, como parte de una agenda que incluye directivos del sector de hidrocarburos y visitas a campos petroleros en el país.
La visita del secretario Chris Wright es la de más alto nivel de la administración de Donald Trump desde la intervención militar el 3 de enero, que terminó en la captura de Nicolás Maduro.
Rodríguez era su vicepresidenta y heredó el poder. Ejerce además el cargo de ministra de Hidrocarburos.
Wright y Rodríguez se estrecharon las manos en el palacio presidencial de Miraflores, en la capital, observó la AFP.
En la reunión figuran además Héctor Obregón, presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), y Félix Plasencia, representante diplomático de Venezuela ante Estados Unidos, informó en Telegram el ministro de Comunicaciones, Miguel Pérez Pirela.
La embajada estadounidense para Venezuela anunció la llegada de Wright y publicó una foto en la que aparece en el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas, junto a la jefa de misión diplomática, Laura Dogu.
"Bienvenido a Venezuela", escribió la embajada en su cuenta de X. "Su visita es clave para avanzar la visión de @POTUS (Donald Trump) de una Venezuela próspera".
"El sector privado estadounidense será fundamental para impulsar el sector petrolero, modernizar la red eléctrica y desbloquear el enorme potencial de Venezuela", agregó.
La viceministra de Petróleo, Paula Henao Vera, lo recibió en representación del gobierno.
"El encuentro tiene como objetivo establecer una agenda constructiva y beneficiosa para ambas naciones, en el marco de la soberanía energética y las relaciones históricas bilaterales", indicó Pdvsa en su cuenta en Telegram.
Wrigth visitará también algunos campos petroleros en Venezuela, según el Departamento de Energía estadounidense.
Rodríguez gobierna bajo la presión de Trump, que ha dicho estar a cargo del país.
Avanza en restablecer sus maltrechas relaciones con Washington, rotas desde 2019 por Maduro. Cedió control del petróleo a Washington e impulsa una amnistía general, que lleve a la liberación de centenares de presos políticos.
Ordenó igualmente el cierre del Helicoide, sede del servicio de inteligencia que oenegés denuncian como un centro de torturas.
- Nuevas inversiones -
En un viraje de su modelo estatista, la otrora potencia petrolera se encamina a una apertura en el sector. El Parlamento aprobó en enero una reforma a su ley de Hidrocarburos que allana el camino para facilitar los negocios con Estados Unidos e incrementar el flujo de dólares.
"Pienso que la rápida aprobación de esa legislación puede verse como un gesto de la pronta mejora en las nuevas relaciones de Estados Unidos y Venezuela", dijo Wright al medio estadounidense Politico el lunes.
"Ellos desean que lleguen inversiones a Venezuela tanto como nosotros lo queremos", añadió.
Tras la captura de Maduro, bajo juicio en Nueva York por narcotráfico, Trump asumió parte de la comercialización del petróleo de Venezuela en el mercado.
Hizo una primera venta que generó 500 millones de dólares para el país.
El sector petrolero venezolano está bajo embargo de Estados Unidos desde 2019. Aunque desde la aprobación de la reforma de la ley de Hidrocarburos, el Tesoro estadounidense ha emitido licencias que flexibilizan las sanciones.
Washington anunció el martes nuevos pasos para suavizar las restricciones sobre la industria petrolera venezolana, al autorizar licencias para suministrar equipamiento al sector, así como el flete de buques y ciertas operaciones portuarias y aeroportuarias.
Venezuela busca aumentar su producción de crudo un 18% en 2026 con la reforma a la ley petrolera.
Logró en 2025 una cuota de producción de 1,2 millones de barriles de crudo, un hito tras alcanzar mínimos históricos en torno a 360.000 barriles en 2020, pero aún lejos de los 3 millones que extraía a inicios del siglo.
El país sudamericano cuenta con las mayores reservas probadas en hidrocarburos del planeta, de unos 303.000 millones de barriles.
J.H.García--ECdLR