Starmer descarta dimitir pese a los resultados "dolorosos" en las elecciones locales británicas
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, declaró el viernes que descarta dimitir, aunque asume "la responsabilidad" por los "dolorosos" resultados de las elecciones locales en Reino Unido, con importante pérdida escaños de su partido Laborista y un fuerte avance de la formación antiinmigración Reform UK.
"Días como este no debilitan mi determinación de llevar a cabo los cambios que prometí", señaló en una declaración en Londres.
Los primeros resultados confirman el ascenso de Reform UK en detrimento de los laboristas de Starmer, quien enfrenta su primera gran prueba electoral desde su llegada al poder en julio de 2024, tras poner fin a 14 años de gobiernos conservadores.
A las 12h30 (11:30 GMT), Reform UK había ganado más de 420 escaños, mientras que los laboristas habían perdido 269 en 50 de los 136 consejos municipales ingleses que publicaron resultados hasta ahora.
Reform también tomó el control de los ayuntamientos de Essex (este de Inglaterra) y Newcastle-under-Lyme (centro).
"Los laboristas ganaron las elecciones generales de 2024 principalmente porque los conservadores eran profundamente impopulares tras 14 años en el gobierno", afirma a la AFP, Mark Garnett, analista político y exprofesor de la Universidad de Leicester.
Para Garnett, las elecciones locales "muestran que el Partido Laborista ha tardado menos de dos años en volverse igual de impopular, si no incluso más. Ha estado perdiendo apoyo frente a Reform UK por la derecha y el Partido Verde por la izquierda".
El líder de Reform UK, Nigel Farage, celebró esta tendencia en el conteo que lo favorece, estimando que demuestra que su partido "ha llegado para quedarse".
"Estamos asistiendo a un cambio histórico en la política británica", afirmó Farage.
"Somos competitivos en todas las regiones del país. Somos el partido más nacional, hemos llegado para quedarnos", añadió.
Estos resultados parciales de las elecciones celebradas el jueves solo corresponden a Inglaterra, ya que el escrutinio apenas comienza en las autonómicas de Gales y Escocia.
- Avance de Reform UK -
Reform UK avanza especialmente en varios bastiones laboristas del norte de Inglaterra y de las Midlands (centro de Inglaterra).
"Somos competitivos en todas las regiones del país. Somos el partido más nacional, hemos llegado para quedarnos", señaló Farage.
En total, más de 5.000 escaños locales estaban en juego en estas elecciones en Inglaterra, de un total que supera los 16.000.
En estas elecciones no se votó por las alcaldías de ciudades como Londres, aunque sí en los consejos municipales de 32 de sus distritos. La elección del alcalde de la capital está prevista en 2028.
Tampoco saldrán elegidos los máximos responsables de ciudades como Liverpool o Newcastle, ni hubo votaciones en Mánchester o Birmingham, pero sí en sus áreas metropolitanas (Greater Manchester y West Midlands, respectivamente).
Para el partido de Starmer, los resultados esperados durante la tarde podrían ser aún más dolorosos, con la posible pérdida de su bastión galés, en las autonómicas, lo que sería una novedad desde la creación de un Parlamento de ese territorio británico en 1999.
- Gales y Escocia -
El partido nacionalista de izquierda Plaid Cymru aparecía ligeramente en cabeza en Gales, delante de Reform UK, en una encuesta publicada antes de la votación.
En las autonómicas de Escocia, los laboristas también temen una dura derrota que los situaría por detrás de Reform UK.
Sin embargo, según las encuestas, el Parlamento escocés debería seguir en manos del partido independentista Scottish National Party (SNP), en el poder desde hace 19 años.
La popularidad de Starmer ha caído tras una serie de errores, cambios de postura y polémicas, lo que ha despertado dentro de su partido la tentación de reemplazarlo en 10 Downing Street.
"Estas elecciones han sido vistas como un referéndum para Starmer. Algunos de sus partidarios pueden sentirse aliviados de que los resultados no hayan sido aún peores", afirma el analista Garnett.
La inmigración también concentra el descontento de muchos británicos, mientras que el número de migrantes clandestinos que llegaron a través del Canal de la Mancha desde 2018 se acerca a los 200.000.
La impopularidad de Starmer aumentó en los últimos meses por nombrar embajador en Washington a Peter Mandelson, pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
O.Olivares--ECdLR