Los niños de Sudán del Sur comen hojas y nenúfares para sobrevivir
El hambre obliga a familias y niños de Sudán del Sur, un país en crisis humanitaria, a comer hojas y nenúfares para sobrevivir, advirtió este martes la oenegé británica Save the Children.
La situación es crítica en el estado de Jonglei, donde las tropas gubernamentales leales al presidente Salva Kiir se enfrentan a milicias aliadas con su rival Riek Machar, un antiguo vicepresidente que se encuentra en arresto domiciliario.
La élite política ha saqueado miles de millones de dólares del Estado, según la ONU y otras agencias, dejando a una de las poblaciones más pobres del mundo sin servicios.
"En algunas partes (de Jonglei), las familias y los niños sobreviven con hojas y nenúfares recogidos en los pantanos y semillas reservadas para la siembra", avisa Save the Children en un comunicado.
"Las madres caminan durante horas por las llanuras inundables para encontrar algo comestible para sus hijos", añade.
Más de 7,8 millones de personas de Sudán del Sur sufren hambre aguda y partes del país están al borde de la hambruna, según las últimas cifras de una clasificación de las fases para la desnutrición (IPC).
Los combates han desplazado a cientos de miles de personas en el país más joven del mundo, pero también uno de los más corruptos y pobres a pesar de importantes reservas de petróleo.
Para Chris Nyamandi, director de Save the Children en Sudán del Sur, la situación podría empeorar aún más porque es "el principio de la temporada de lluvias".
"Este año es más peligroso que los años anteriores. La inseguridad tiene un impacto en la producción alimentaria", explica.
Según la oenegé, esta situación ha llevado a muchos niños, "demasiado débiles por el hambre", a abandonar el colegio. Algunos se han visto obligados a trabajar o a casarse.
"Los recortes en la ayuda internacional siguen afectando de manera desproporcionada a las personas más vulnerables en uno de los Estados más frágiles del mundo", según Nyamandi.
En un contexto de multiplicación de las crisis internacionales y de finanzas públicas exhaustas, numerosos países han reducido su ayuda al desarrollo.
Sudán del Sur se sumió en una guerra civil entre 2013 y 2018, que ya enfrentó a las tropas de Kiir y Machar. Este conflicto bélico causó más de 400.000 muertos y cuatro millones de desplazados.
J.Pizarro--ECdLR