El Comercio De La República - Equipos rotos y médicos exhaustos: el sistema de salud cubano al borde del colapso

Lima -
Equipos rotos y médicos exhaustos: el sistema de salud cubano al borde del colapso
Equipos rotos y médicos exhaustos: el sistema de salud cubano al borde del colapso / Foto: YAMIL LAGE - AFP

Equipos rotos y médicos exhaustos: el sistema de salud cubano al borde del colapso

En una sala de un instituto especializado de La Habana donde reciben atención pacientes con cáncer de mama, Rosa Valentina Pérez espera hace semanas una tomografía para diagnosticar la causa de la pérdida de movilidad en sus piernas.

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Los hospitales de la capital no cuentan con servicio de tomografía a causa de desperfectos y estos exámenes se concentran en un instituto donde un único equipo atiende los casos de la ciudad y de otras provincias.

"Ustedes no pueden imaginar lo que es tener estos dolores, saber que te está mermando la vida y saber que te están diciendo 'vamos a ver cuándo se puede'" hacer el estudio, dice a la AFP Pérez, postrada en una cama del Instituto de Oncología y Radiobiología (INOR).

Cuando esta mujer de 64 años nació, la revolución encabezada por Fidel Castro (1926-2016) impulsaba un sistema de salud gratuito y accesible presentado durante décadas como una de sus mayores conquistas sociales.

Incluso en la crisis de los años 1990, tras el colapso soviético, el modelo sobrevivió. Sin embargo, la pandemia de covid-19, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y la escasez de combustible agravada por el bloqueo de Washington desde enero lo han llevado al límite.

El gobierno ha concentrado los recursos en programas prioritarios como cáncer, cardiología, nefrología y atención materno-infantil.

Aún así, esos programas están hoy entre los más afectados por falta de medicamentos, deterioro tecnológico, apagones y éxodo de personal hacia sectores mejor remunerados.

"La línea tecnológica del programa de cáncer hoy está afectada en más de su 50%", comenta Zholem Jorge Isaac, director nacional de Electromedicina, servicio que se encarga de mantener y reparar las tecnologías médicas.

Describe un sistema obligado a funcionar con equipos envejecidos, piezas difíciles de adquirir por las sanciones estadounidenses, y tecnologías parcialmente operativas.

Además, los constantes cortes eléctricos en la isla dañan las baterías de los equipos.

- Médicos frustrados -

En el INOR, principal centro oncológico de Cuba, 1.200 pacientes esperan radioterapia. El 80% de la tecnología para diagnóstico y tratamiento está obsoleta o averiada.

"Ponemos medicamentos que a veces no tenemos cómo evidenciar que esté realizando el efecto que creemos (...) porque no tenemos el reactivo o el equipo para monitorizarlo", dice el doctor Luis Eduardo Martín, director del instituto.

La crisis golpea incluso a los niños, prioridad dentro del programa oncológico.

Mariuska Forteza, jefa de Oncopediatría, asegura que hemogramas rutinarios, esenciales para pacientes de quimioterapia, no pueden realizarse con la frecuencia necesaria.

"Es muy frustrante que tú sepas que puedes salvar al niño, lograr una supervivencia mejor, y no lo puedes hacer porque estás atada de manos", lamenta. La tasa de supervivencia infantil por cáncer cayó del 85% al 65%, según datos oficiales.

En un servicio como el oncológico cada equipo averiado requiere respuesta inmediata, lo que mantiene en constante alerta a los ingenieros.

"A veces tengo que venir al hospital a las 12 de la noche o a las 2 de la madrugada para reparar un equipo y que el paciente pueda empezar su tratamiento", cuenta Alexis Amado Domínguez, jefe de electromedicina.

Gracias a reparaciones e innovaciones mantienen operativo el acelerador lineal del centro, el único que funciona en la isla, clave para la radioterapia de muchos tipos de cáncer.

En el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular la falta de "altas tecnologías" obliga a los médicos a hacer diagnósticos solamente con evaluación clínica, estetoscopio y electrocardiograma, reconoce el doctor José Esteban Abreu.

Según él, el número de cirugías cardiovasculares cayó de 400 en 2018 a un centenar en la actualidad. Además, 130 pacientes esperan un implante de marcapaso.

- "Siempre inventando" -

En el taller del hospital, el técnico Luis Alexis Duncan intenta mantener operativo un parque tecnológico obsoleto.

"Siempre inventando, trabajando, innovando, porque no podemos esperar que se pare un servicio", afirma rodeado de equipos de anestesia, circulación extracorpórea y monitores a la espera de reparación o despiece para reutilizar componentes.

Pero la inventiva no siempre basta.

En el taller de La Habana donde se reparan el 80% de los equipos médicos de la capital, incubadoras y ventiladores para neonatos permanecen apilados a la espera de repuestos.

"La ventilación en neonatología está por debajo de lo que La Habana necesita", explica el técnico Dariel Alexis Díaz.

El taller dispone del único kit de calibración para un modelo de ventiladores neonatales existente en el país y hace malabares cuando provincias ubicadas en extremos opuestos de Cuba lo necesitan al mismo tiempo.

- "Acortar la vida" -

La escasez de personal agrava la situación. Médicos, enfermeros y técnicos han abandonado el sector ante salarios insuficientes.

En la unidad de hemodiálisis del hospital Hermanos Ameijeiras, 72 pacientes dependen de 13 riñones artificiales obsoletos, de los cuales solo 11 funcionan. Además, los insumos llegan con retraso y las enfermeras no dan abasto.

Según la jefa de Nefrología, Iamara Castro, algunas sesiones de hemodiálisis se redujeron de cuatro a dos horas para distribuir recursos limitados y "no sobreexplotar el único personal que tenemos".

"Cuando usted acorta el periodo del tiempo de hemodiálisis, está acortando la vida", lamenta.

Uno de sus pacientes, Nelson Companioni, de 81 años, dice que más de una vez temió no poder completar una sesión debido a fallas técnicas.

"Este mismo equipo ha tenido serias dificultades con una bombita que tiene detrás y usted ve a las enfermeras arrodilladas allí dándole golpes para que eche a andar", dice.

Para la doctora Castro, si el sector de la salud aún se "mantiene en pie" es gracias "al valor humano".

H.Hurtado--ECdLR