Una megatormenta invernal causa al menos 23 muertes en EEUU y cortes de energía
Una enorme tormenta invernal con peligrosas temperaturas polares azotaba este lunes por tercer día consecutivo a buena parte de Estados Unidos, causando al menos 23 muertes, cortes de energía eléctrica y miles de aviones en tierra.
Una masa gélida de aire ártico y potencialmente mortal podría retrasar la reactivación de las actividades habituales, en localidades desde Nuevo México hasta Maine afectadas por la tormenta, que trajo una violenta combinación de fuertes nevadas y vientos.
El saldo de muertos subió a al menos 23 a causa del fenómeno extremo, según una recopilación de informes de autoridades y medios locales, con causas que incluyen hipotermia, accidentes de tránsito, trineos, vehículos todoterreno y quitanieves.
En Nueva Jersey, un hombre fue encontrado muerto en la nieve con una pala en la mano.
En la ciudad de Nueva York, ocho personas más fueron encontradas sin vida en medio del descenso de la temperatura, aunque las causas de su muerte aún están en investigación.
El suministro eléctrico comenzó a retornar, pero hasta la noche del lunes, casi 600.000 clientes seguían sin servicio, según el sitio web de seguimiento Poweroutage.us.
Tennessee, Texas, Misisipi y Luisiana, estados del sur poco acostumbrados al intenso clima invernal y al frío gélido que se pronostica que continuará gran parte de la próxima semana, se vieron especialmente afectados.
Aproximadamente 190 millones de personas en Estados Unidos se encontraban bajo algún tipo de alerta de frío extremo, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) a la AFP.
Se espera que residentes de lugares tan al sur como la Costa del Golfo experimentaran temperaturas gélidas durante la noche hasta bien entrada la semana.
Y en la región de los Grandes Lagos, las personas se despertaron con temperaturas extremas que podrían causar congelación de la piel en cuestión de minutos.
- Bajas temperaturas -
En algunas zonas de Minnesota y Wisconsin, el NWS reportó la madrugada del lunes temperaturas de hasta -30,6 °C, con el viento helado agravando la situación.
Durante el fin de semana, casi la mitad de los estados recibieron al menos 30,5 cm de nieve.
El lago Bonito de Nuevo México acumuló la mayor cantidad total de nieve en el país durante el fin de semana, con 78,7 cm, según reportes oficiales.
El alcalde de Nashville, Freddie O'Connell, informó a la prensa que los árboles seguían cayendo bajo el peso del hielo incrustado en la capital de Tennessee, lo que en ocasiones cortaba la electricidad donde ya se había restablecido.
Los departamentos de policía y bomberos de la ciudad encabezaban un nuevo grupo de trabajo que intentaba conectar a los residentes sin electricidad con transporte a un refugio de emergencia con calefacción.
Muchos otros municipios del país estaban estableciendo refugios similares.
Un conductor de Carolina del Sur, Gary Winthorpe, describió a una estación de noticias local cómo atravesó una carretera peligrosa y vio cómo una camioneta se desviaba hacia una zanja: "Tenía mucho miedo", dijo.
La meteoróloga del NWS, Allison Santorelli, declaró a la AFP que la recuperación de esta tormenta fue particularmente ardua debido a la gran cantidad de estados afectados. Los estados del norte, con más provisiones para el invierno, no pudieron compartir sus recursos con las regiones del sur, menos preparadas.
"Muchos de esos lugares no cuentan con los medios ni los recursos para limpiar después de estos eventos", declaró. "Estamos especialmente preocupados por las personas en esas zonas que se encuentran sin electricidad en este momento", dijo.
-Vórtice polar-
Al menos 20 estados y la capital, Washington, se declararon en estado de emergencia para desplegar personal y recursos de emergencia.
Las nevadas que azotaron las ciudades dejaron carreteras intransitables, además de la cancelación de autobuses, trenes y vuelos durante el fin de semana.
La tormenta está relacionada con una deformación del vórtice polar, una masa de aire que usualmente circula por arriba del polo norte, pero que se desplazó hacia el sur.
Los científicos consideran que el aumento de las perturbaciones en el vórtice polar podría estar relacionado con el cambio climático.
Dave Radell, meteorólogo del NWS con sede en Nueva York, declaró a la AFP que la nieve de esta tormenta era "muy seca" y "esponjosa", lo que significa que el viento podía azotarla con facilidad, dificultando la limpieza de carreteras y la visibilidad.
"Eso lo hace aún más difícil", añadió.
A.Guerrero--ECdLR